Miles de excursionistas fueron evacuados ayer de las costas de la isla australiana de Fraser, al sureste de Queensland, ante el paso de una tormenta que generará fuertes vientos y altas olas.
La oficina de meteorología descartó que la presión vaya a transformarse en un ciclón, pero aseguró que las mareas y olas azotarán con violencia las costas de la isla.