Consolidar obras iniciadas, ideas y conceptos que han quedado en el camino son el norte del magistrado Harley James Mitchell, quien el 2 de enero tomará posesión como nuevo presidente de la Corte Suprema de Justicia.
"La Corte no va a nacer el 2 de enero del 2008 cuando tome posesión de mi cargo. No voy a someterme a una tónica que la Corte nace cada dos años; esta Institución es una continuación de proyectos", asegura el sucesor de la magistrada Graciela Dixon.
El Órgano Judicial es el más huérfano en materia de transformación, pero sí se le siguen agregando funciones y tribunales, manifestó el jurista de 60 años y miembro fundador del Frente Reformista de Educadores Panameños.
Una mejor estructura funcional, organizar un mejor mecanismo de gestión administrativa, capacitación permanente al personal y una revisión al sistema presupuestario, son algunas de las herramientas que utilizará Mitchell para lavar la mala imagen de la justicia.
Además comentó que el respeto a los suplentes de los magistrados será algo fundamental en su presidencia, porque una vez ellos se encargan del despacho, es su principal en función y se debe respetar su trabajo, porque de no ser así se atrasaría el proceso de justicia.
DE LAS TIERRAS DE ALMIRANTE
Proveniente de una familia de educadores, Mitchell asegura que desde niño quiso ser profesor de Historia y dedicarse a la agricultura, sin embargo, su destino sería otro.
Cuando cursaba el IV año del colegio Abel Bravo en Colón -en donde se graduó de maestro de Educación Primaria con honores -un grupo de profesoras lo inscriben en un concurso de oratoria en donde descubre su amor por la política y el Derecho.
"Pareciera contradictorio, pero estudie Derecho y Ciencias Políticas, porque no me gustaba la forma en que era ejercida esta profesión".
Los libros que ha podido redactar, las clases recibidas en la licenciatura, Constitucional y Derecho Económico, y aun en las maestrías, le han permitido analizar las normas con mucha objetividad y ejercer la profesión con integridad y siempre guiado por lo que no le gusta.
TRABAJO A ESCONDIDAS
A la corta edad de 10 años, realizó su primer trabajo en un muelle repartiendo encomiendas y cargando cajas. Recuerda que eso lo hizo a escondidas de su hermana mayor y le pagaron $16 por dos días de labores.