Las dos caras de la moneda están visibles en el año chino de La Rata. El mandatario Martín Torrijos recibirá el 2008 envuelto en una esfera negativa de insurrecciones y problemas sin resolver. El Partido Revolucionario Democrático, al cual pertenece, fracasará en sus aspiraciones por volver a ocupar el liderazgo en las elecciones del 2009.
En contraparte, el candidato del Partido Cambio Democrático, Ricardo Martinelli, es uno de los mejores aspectados. Martinelli brilla con luz propia, las huellas de su caminar en lo que él denominó los zapatos del pueblo, tienen como destino final la silla presidencial.
Estas predicciones surgen del estudio astral de la parapsicóloga peruana, Aghata Lys.
Para esta pitonisa, el panorama de Torrijos no es nada alentador; en el Año de La Rata se le avecinan los momentos más álgidos de su mandato. Lys asegura que el solsticio de Marte en cuadratura con Júpiter, no es de gran apoyo para el joven mandatario, el cual se verá amenazado con la insurrección de sus cercanos asesores. Una marejada de problemas sin soluciones lo llevarán a decisiones poco pensadas.
Para Ágata, la "carta del triunfo" se alza con honor y gloria en la figura del candidato presidencial Martinelli, quien sólo logrará alcanzar la cima si se maneja con cautela y si se asocia con líderes de reputación comprobada.
Al inicio de un año de campaña electoral, la situación se revestirá de malas vibraciones, lo que ocasionará enfrentamientos entre varios grupos políticos; en lo enardecido de la campaña, se hablará de atentados, de muerte, y de campaña sucia para desprestigiar a los candidatos en disputa.