Decenas de miles de kenianos salieron ayer a las calles para enfrentarse entre clanes étnicos después de tres días de esperar los resultados de las elecciones generales, en las que gobierno y partido opositor ya se han declarado vencedores.
Unos 3.000 miembros del PNU invadieron el recinto de la Universidad de Ciencias para desalojar a una decena de acólitos del ODM que pretendían bloquear el recuento de los miembros de la Comisión Electoral de Kenia por considerar que se habían cometido irregularidades.
Armados con machetes, palos y piedras, las dos facciones intercambiaron lanzamientos de piedras y botellas ante la mirada impotente de unos cuarenta policías. Se contabilizaron varios heridos hasta la llegada de un contingente militar.