China aprobó ayer la primera ley nacional contra las drogas, una restrictiva legislación que contempla la posibilidad de registros policiales en lugares públicos y castigos no sólo a consumidores y vendedores de estupefacientes, sino también a propietarios de locales donde se consuman.La Ley establece que dueños de discotecas y bares deberán denunciar el consumo de drogas en su locales.