El presidente surcoreano, Roh Moo-hyun, rechazó la dimisión que le presentó el jefe de las Fuerzas Armadas, Nam Jae-joon, por un escándalo surgido en el seno del Ejército que ha salpicado al Estado Mayor de este país.
El general Nam había telefoneado el jueves al ministro de Defensa, Yoon Kwang-ung, para comunicarle su intención de dimitir y abandonar el servicio militar activo.
Tras estos movimientos en la cúpula militar de Corea del Sur se encuentra un escándalo de promoción de mandos y su investigación, que llevó el pasado lunes a un inusual registro del Cuartel General del Ejército por parte de la Fiscalía militar.