La experiencia en cuestiones indígenas señaló que el noventa y ocho por ciento de ellos vive en pobreza, siendo el noventa los que están en la llamada "pobreza extrema" (miseria). El escuchar estas cifras me impactó, aunque como sociólogo sabía que hay muchos pobres en las comarcas.
Cuando se conmemora el 12 de octubre, el tema indígena tiene alguna importancia en los medios de comunicación y sectores de los gobiernos.
Pero luego de una que otra marcha y declaraciones, todo vuelve a la "normalidad". O sea, que se olvidan de nuestros indígenas, que son los panameños más auténticos.
Aunque existan departamentos y una llamada "política indigenista" (?), realmente la situación no preocupa mucho.
Por años, los políticos llegaban a los sitios indígenas a pedir el voto. Existen historias de politiqueros "amarrando votos" de indios, luego de "acuerdos" con los caciques.
Claro que se han hecho algunas actividades para mejorar las condiciones de vida de las comarcas. Pero no son suficientes.
Incluso, el programa del gobierno anterior, de dar dinero a familias, pobres no ha logrado mejorar el hambre y enfermedad que hay en el sector indígena.
Debo repetir que regalar dinero no es solución. Por eso respaldo actividades como las granjas autosostenibles, huertos familiares, panaderías artesanales, cooperativas de molas, etc.
Sin embargo, hay que hacer esos programas de manera masiva.
De manera responsable debo señalar que a veces algunos dirigentes indígenas no facilitan la integración de sus pueblos a la vida nacional.
Una cosa es resguardar las tradiciones culturales y religiosas y otra es vivir en sistemas administrativos que ayudan a que permanezca la pobreza.
En fin, como dicen los expertos, que siga la "marginalidad social" en las comarcas.
Nadie quiere que se destruyan los legados culturales de nuestros indígenas. Pero duele mucho como país, que dicen marcha "hacia el primer mundo", que casi todos los indios en las comarcas sufran pobreza.
De nada valen los edificios multimillonarios, los modernismos que disfrutamos los que vivimos en las ciudades si una parte del pueblo no se beneficia de ese desarrollo.
El Gobierno debe tomar acciones serias y efectivas para mejorar el nivel de vida en las comarcas. Y nuestros indios necesitan aceptar esta realidad y cooperar.
Basta ya de pensar en nuestros indios como personas "folclóricas", expertas en hacer artesanías.