¡Cuando pegaba destruía! Así titulaba en su especial de Todo en Deportes, el diario la Estrella de Panamá, el 7 de diciembre de 1989.
Ricardo Borbúa en un suplemento especial describía sobre el apodo de Roberto Durán:
"Mano de Piedra, apodo que le había puesto el periodista Alfonso Castillo, era sin lugar a dudas el peleador más temible en los últimos veinte años en el boxeo panameño. Sin dar lugar a equivocarme, ningún pegador de ninguna división había hecho tanto daño con los guantes colocados", dijo. Durán simplemente pegaba como patada de mula.