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Ñato Califa junto a Chia Moreno máximos exponentes de la cumbia chorrerana.  |
La Chorrera, nombre que nos trae a la mente el sabor del chicheme chorrerano, que nos despertó la curiosidad cuando oímos hablar por primera vez de un platillo llamado "bollo preñao", y de un baile suave que nos envuelve y se nos pega cuando lo escuchamos, la cumbia chorrerana.
Pero, para hablar de la cumbia chorrerana, también hay que hablar de su gente, que es producto de la mezcla del indio, del negro y el colono, que con los siglos han formado la identidad de un pueblo, pero en esencia se tiene que hablar de un hombre, que a sus 77 años, la interpreta de la misma manera que lo hicieran sus antepasados.
Ñato Califa, como todos le conocen, en realidad se llama Carlos Felipe Isaac, y es hoy el máximo exponente de un ritmo que se ha convertido, a través de los años en uno de los símbolos culturales más importantes de esta región del país.
Este valioso y singular chorrerano, de avanzada edad, pero con agradable y sincera sonrisa, nos habló de la dedicación que le ha dado a su mayor pasión; tocar la cumbia de la misma manera que lo hiciera su familia desde que recuerda.
A los 4 ó 5 años, su padre le compró una armónica, ya a los 8 años tocaba la cumbia chorrerana, a los 12 años ya interpretaba la cumbia de manera profesional. Su primer, acordeón lo compró por B/. 12.50 y desde entonces ha llevado por todo el país su música y la herencia de su pueblo.
De carácter humilde, nos dice Ñato Califa" no soy, ni he sido ni quiero ser" nadie y lo único que hago bien es hacer bailar a los borrachos", pero sí está orgulloso de haber sido distinguido en cuatro ocasiones por su pueblo, entre esas distinciones haber sido escogido como hijo meritorio del distrito.
Ñato Califa es jubilado de la Comisión del Canal, en la cual trabajó por 40 años y hoy tiene 20 años de jubilado y en ningún momento ha dejado de tocar la cumbia y semana tras semana los chorreranos van y bailan la cumbia que por más de 60 años ha interpretado este folclorista chorrerano.
Aunque sólo ha grabado un disco en toda su vida como músico, el Ñato Califa, tiene el deseo de renovarse y así poder competir con los grandes, y hacer sentir la cumbia donde quiera que se presente, sin dejar de lado la esencia de los instrumentos que hacen de la cumbia un ritmo pegajoso y alegre, que le canta a la vida, al trabajo y representa a todo un pueblo. |