Jueves 13 de septiembre de 2001

 

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Perfil del gran sospechoso

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Redacción
Crítica en Línea

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Osama Ben Laden.

El multimillonario de origen saudita, Osama Ben Laden, sospechoso de estar involucrado en los atentados perpetrados el martes en Estados Unidos, pertenece a una familia de fortuna que mantiene estrechas relaciones con la familia real saudita.

Su padre, Mohamed Ben Laden -oriundo de Hadramut, Yemen- hizo fortuna con la Ben Laden Construction Group, que creó en los años 50 en Yeddah, a orillas del mar Rojo. La compañía, una de las más importantes del reino con haberes estimados en más de 5,000 millones de dólares, se enriqueció merced a importantes proyectos de ampliación de los lugares santos del Islam, La Meca y Medina.

A su muerte, en 1968, Mohamed Ben Laden, dejó una fortuna de varios millones de dólares, que su hijo mayor Salem administró hasta su deceso, en 1988, cuando su jet privado se estrelló en Texas (Estados Unidos).

Mohamed Ben Laden había dejado 54 hijos, entre mujeres y hombres, de diversos matrimonios. Trece de sus hijos ocupan un lugar en el consejo de administración del grupo, entre los cuales los más conocidos se llaman Baker, Hassan, Islam y Yehia.Ussama sería el único hijo de madre saudita.

Ussama, de 44 años, es el tercer hijo de la familia, cuya fortuna ascendería a unos 300 millones de dólares. A partir de 1973 se vinculó con grupos islámicos. Luego de que la entonces URSS invadiera Afganistán, en 1979, Ussama Ben Laden viajó a ese país, para equipar, armar y financiar el viaje de voluntarios de los países árabes.

Según medios cercanos a su familia, él supervisaría también fondos que Arabia Saudita otorgaba a los combatientes árabes antisoviéticos en Afganistán. En 1992 volvió a Arabia Saudita, pero las autoridades de Riad le retiraron su pasaporte saudita, acusándolo de apoyar a grupos islámicos en Egipto y Argelia.

Luego se instaló en Sudán, pero los servicios de inteligencia estadounidenses lo sospechaban de financiar campamentos de entrenamiento terroristas. Arabia Saudita lo despojó de su nacionalidad en 1994. Egipto, Argelia y Yemen lo acusaron de seguir financiando grupos extremistas en estos tres países.

El grupo de construcciones Ben Laden levantó en 1998 un complejo para unos 4,300 militares norteamericanos con asiento en Arabia Saudita, a un costo de 150 millones de dólares.

Unos 5,000 argelinos, filipinos, palestinos, egipcios, malayos e incluso estadounidenses musulmanes que cuestionan la política de su país hacia el mundo árabe han sido entrenados y envenenados por este saudí de familia rica nacida en Yemen y que tiene como objetivo aniquilar al Gran Satán, el nombre que él da a Estados Unidos.

El Constructor, como le conocen los servicios secretos estadounidenses, se inició en el arte de la guerra terrorista para luchar contra los soviéticos en Afganistán y ahora es el líder de una yihad global que quiere acabar con los gobiernos de Oriente Próximo que han deshonrado a Alá, se han vendido a los intereses de las potencias occidentales que defienden la existencia de Israel y humillan a los palestinos y a los árabes.

Bin Laden hace una lectura radical del Corán para justificar la muerte de sus enemigos y utiliza la tecnología más moderna en Internet, en el mundo de los celulares y comunicaciones por satélite para operar en unos 50 países de todo el mundo donde sus soldados han construido grupos de operaciones. Muchos de ellos, conocidos como submarinos, se instalan en el país donde cometerán algún atentado años antes de entrar en acción. Como teme que acabará detenido o muerto, Bin Laden ha nombrado a Hoffs al-Masri, el suegro de su hijo, como su heredero al frente de sus empresas de construcción.

La CIA ha ofrecido dinero ha enviado agentes a docenas de países árabes y africanos, ha intentado infiltrarse en Pakistán y Afganistán malhumorado y sin paciencia que no sabe dónde se esconde Bin Laden. Además, los datos que maneja la Agencia Central de Información sirvieron para bombardear erróneamente una fábrica de leche en Sudán y una de las bases militares de Bin Laden en Afganistán de donde el terrorista había huido días antes, tras los atentados contra las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania del verano de 1998.

Y lo que más preocupa a la Casa Blanca y al Departamento de Justicia que le persigue: nadie conoce el paradero del hombre por el que el FBI ofrece un millón de dólares y le ha otorgado el honor de ser el primer extranjero y terrorista en su lista de los 10 más buscados. En 1996, Bin Laden era ya considerado «una seria amenaza contra la seguridad nacional de Estados Unidos», según los documentos presentados por la Fiscalía de Nueva York en el caso de cuatro terroristas que pertenecían a una célula que organizó el atentado de la embajada estadounidense en Kenia.

Según el diario The New York Times, que ha tenido acceso a los documentos presentados ante los tribunales neoyorquinos, en 1996 ya había evidencias de que Bin Laden dirigía una organización llamada Al Qaeda (La Base), fundada en 1988, cuyo objetivo era "derribar por la fuerza al Gobierno de Arabia Saudí".

Uno de los terroristas acusados del atentado en Nairobi es Wadih El Hage, secretario personal de Bin Laden, según los investigadores estadounidenses. El Hage se encargó de la infraestructura y de recibir a los otros elementos del grupo de Bin Laden que colocaron el camión-bomba en el interior de la representación estadounidense. En 1997, El Hage fue detenido en Nairobi por agentes norteamericanos, un año antes de los atentados contra las embajadas en Africa, y supo engañar, sortear y manipular a sus interrogadores mientras se preparaba para cometer actos terroristas.

Entre sus explicaciones iniciales, que los agentes estadounidenses se tragaron completamente, el terrorista dijo que era representante comercial de los negocios legítimos de construcción de Bin Laden y que no había visto a su jefe desde 1994. El 17 de septiembre de 1998, 40 días después de la explosión de la bomba en Nairobi, agentes del FBI le detuvieron en Arlington, Texas, como responsable de los ataques.

IDENTIFICAN OTROS SOSPECHOSOS

Fuentes oficiales de Emiratos Arabes Unidos (EAU) dijeron que dos hombres considerados sospechosos de los atentados del martes en Estados Unidos eran ciudadanos de Arabia Saudita que tenían licencias de conducir emitidas en EAU.

Ahmad Ibrahim Ali al-Hazoumi, de 22 años, y Wael Mohammad al-Shehri, de 29, tenían licencias de conducir internacionales emitidas en junio de 2001, indicaron las fuentes. Otro sospechoso es Mohamed Atta, quien abordó unp de los aviones utilizados para los atentados.

Hazoumi tenía una licencia de conducir saudita emitida el 13 de enero de 1997 y bajo el número de registro 7/303163.Shehri también tenía una licencia de conducir sa.Ninguno de los hombres era ciudadanoe EAU.

La televisión de Abu Dhabi dijo que los dos hombres habían alquilado un automóvil, que fue confiscado en el aeropuerto internacional Logan, de Boston.No dio más detalles.

Una de las fuentes de EAU dijo que a Shehri se le emitió una licencia de conducir internacional en EAU bajo el número 79581.A Hazoumi se le emitió una licencia similar con el número de registro 79583.

 

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