Banderitas blancas salieron a relucir en medio de la batalla por las telecomunicaciones en Panamá, luego que Cable & Wireless Panamá y Galaxy Communicarions Network (ClaroCOM) llegaran a un entendimiento para dejar a un lado las diferencias que tenían.
En conferencia de prensa, ambas compañías manifestaron su deseo de trabajar por el bien de la industria e iniciar una relación comercial positiva.
Roberto Mendoza, director Ejecutivo de Asuntos Corporativos de CWP señaló que el acuerdo con ClaroCOM incluye desistir de las acciones legales que la compañía telefónica había emprendido contra su competidor, como un secuestro que estaban llevando a cabo por la presunta violación de las regulaciones vigentes de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ANSP) que fue mediadora para llegar al acuerdo.
Mendoza hizo un llamado a las otras empresas telefónicas con las que puedan tener desacuerdos para sentarse a dialogar y resolver los conflictos.
En tanto, Pedro Cordovez, presidente de la Junta Directiva de Galaxy, señaló que el diálogo y acuerdo con CWP es un paso positivo para sanar las distorsiones del mercado.
ClaroCOM fue afectado en sus operaciones por el secuestro de CWP. Uno de los servicios afectados fue el de ClaroLine, que ofrecía a los usuarios llamadas a cualquier teléfono por medio de una computadora.
TELECARRIER
Tras escuchar el llamado de CWP, la empresa Telecarrier contestó en un comunicado que en el momento en que se garantice el compromiso de todos los actores implicados con un mercado en libre competencia, responderán a una eventual convocatoria de la ANSP para negociar en plano de igualdad y sin acciones coercitivas.