El presidente de la FIFA, el suizo Joseph Blatter, se declaró "indignado" por los incidentes ocurridos al término del partido Alemania-Argentina y se remitió a la investigación abierta por el Comité de Disciplina en torno al caso.
Jugadores de ambos equipos se enzarzaron en una pelea una vez que Alemania consiguió la victoria en la tanda de penaltis (4-2) en el estadio Olímpico de Berlín.