El obrero Gumersindo Calderón González, de 52 años, murió ayer sepultado al producirse un alud cuando realizaba trabajos como integrante de una cuadrilla de la empresa SERMACO, en el alcantarillado de Natá.
Bomberos y personal de Protección Civil con la ayuda de palas mecánicas lograron remover parte de los seis metros de tierra que cayeron sobre el trabajador.
Calderón fue rescatado con vida, pero falleció cuando era trasladado en ambulancia al Hospital Rafael Estévez de Aguadulce.