No existe ambiente propicio para entrenar. La decepción y la depresión se han apoderado de cada uno de los miembros de la preselección mayor de béisbol y ya ni el técnico del equipo Aníbal Reluz tiene ánimos para hablar.
Las cosas no están bien en el equipo. Claro que no lo están. Huérfano de atención, los peloteros siguen entrenando en el Estadio Rod Carew en medio de mucha incertidumbre. Para colmo, el exgrandes ligas Orlando Miller abandonó el equipo, pues las gestiones del director Reluz de conseguirle 2 mil dolares para que se quedara fueron en vano.
Miller, quien estaba destinado a ser el tercer bate del equipo y torpedero regular en los XX Juegos Centroamericanos y del Caribe viajará hoy a Estados Unidos para unirse a una Liga Independiente en ese país.
"Yo traté de arreglar la situación de Miller, porque en este equipo se necesita un pelotero de ese tipo, pero no pude. Incluso hablé con el presidente de la FEDEBEIS, Franz Wever sobre esto, pero nada", mencionó a regañadientes Reluz luego de la práctica de ayer. "Los peloteros han quedado sin ánimo con la salida de Miller", enfatizó.
Las preocupaciones de Reluz y sus pupilos no terminan aquí, pues también existe la posibilidad de que Lenín Picota pueda dejar la selección si consigue un contrato antes de la justa en Colombia. "Imagínense si Lenín se va.. entonces sí que quedamos mal", terminó diciendo el estratega.