Miles de sedientos aficionados ingleses han tomado desde primeras horas de la mañana el centro de Gelsenkirchen, donde Inglaterra y Portugal van a disputar el encuentro de los cuartos de final del Mundial de Alemania.
Ataviados con todo tipo de indumentarias con la bandera roja y blanca con la cruz de San Jorge, los hinchas ingleses se han hecho notar en el centro de esta pequeña localidad (278.000 habitantes) del oeste alemán, que por el momento no ha tenido que registrar más que pequeños incidentes.
La mayoría se produjeron anoche, cuando chocaron un grupo de aficionados alemanes que festejaban el pase a la semifinal de la selección de Jürgen Klinsmann con los ingleses que llegaban a la ciudad.
Según la Policía, se produjeron medio centenar de detenciones, de ellos 13 ingleses y 37 alemanes, que participaron en una riña en la que se lanzaron botellas.
Al margen de eso. El desembarco de los cerca de 80.000 británicos que está previsto que lleguen a Gelsenkirchen se ha producido sin problemas durante la mañana, pese a que desde las primeras horas los seguidores de los "pross" han comenzado a ingerir abundantes cantidades de cerveza.
Apostados en la zona peatonal de la ciudad, junto a la estación de trenes, los hinchas ingleses han desbordado los principales bares y han convertido la vía en el escenario de sus cánticos.
El más cantado, "Ten german bombers" (diez bombarderos alemanes), es precisamente el que habían solicitado las autoridades que no entonaran.
SEGURIDAD CUIDADO
El dispositivo especial montado para la ocasión, en el que han colaborado la policía alemana y 43 agentes británicos.