CRITICA EN LINEA 

 

S E C C I O N E S

EPASA EN LINEA

PANAMA AMERICA

DIAaDIA EN LINEA

REVISTA SIETE!


primera plana

portada

al cierre

nacional

política

opinión

economía

el pueblo habla

relatos y reportajes

comunidad

la voz del interior

deportes

sport

el mundo

viva

en la cocina

consultorio médico

sucesos

 



  OPINIÓN

FAMILIA
Sea un triunfador

Romulo Emiliani | Monseñor

Usted nació para triunfar. Reconozca que usted es hijo de Dios, por lo tanto hijo de un gran Rey. Nacemos de nuevo en el bautismo, nos renovamos con los sacramentos y necesitamos decir un sí radical como han hecho todos los santos. Si nos comportamos como hijos de Dios, las cosas cambian y empezamos a triunfar en nuestras vidas. Todas las mañanas al despertar, entable un diálogo de amor con el Señor y dígale: Te doy gracias por este día, toma mi vida entera las 24 horas y has Tú lo que quieras. Déle gracias por todo lo que ocurre, haciendo caso omiso de las apariencias; porque Dios hace de las cosas que parecen malas, mucho bien para nosotros. El Señor quiere que todos sus hijos sean triunfadores, pues lo repite una y otra vez en la Palabra. La voluntad de Dios es que usted prospere en todas las cosas, que tenga salud y así preparará su alma. Dice Jesús: "Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia" (Jn. 10, 10). Como hijos de Dios, hijos de un gran Rey, nuestra sabiduría proviene de lo alto. Comenzamos una auténtica aventura en la vida bajo una nueva dirección en el Señor y nos es dado esperar resultados que trasciendan lo natural. El transformarnos en triunfadores, al estilo de los hijos del Rey, supone cambios drásticos en nuestras actitudes e ideas sobre la vida en general.

La vida en el Señor es realmente maravillosa, pero la disposición y buena voluntad son fundamentales para dejar nuestro estilo de vida anterior. En la primera carta de San Juan, capítulo 5, versículo 4 al 5, está clarísimo en el texto. Hay una sola manera de ser vencedores y es transformándonos en hijos de Dios, pues todo lo que es nacido de Dios vence al mundo. Nos dice el Seor: Al vencedor yo le daré a comer del árbol de la vida que se halla en el paraíso de Dios (Ap. 2, 7). Ellos no sufrirán del daño de la segunda muerte, comerán del maná escondido, se les dará autoridad sobre las naciones, vestirán de blanco y sus nombres no serán borrados del libro de la vida, confesados delante del Padre y de sus santos (Ap. 2, 11).

Usted debe triunfar y ser lo que el Señor quiere que sea.

Con Él podemos triunfar, usted sabe que es así, porque con Él, usted es ¡invencible!



OTROS TITULARES

Torrijos con Fidel

Familia transmisora de la fe

Liborio combina con la imagen del gobierno

Comentarios

Buzón de los lectores

Sea un triunfador

Elecciones en México

 


 

  

 

linea
linea gris
 

   Copyright © 1995-2006, Crítica en Línea-EPASA 
Todos los Derechos Reservados