Aunque muchas personas piensan que por ser discapacitado no se tiene derecho a salir adelante, jóvenes deportistas como Oriel Martínez, mejor conocido en Penonomé como “El Cojo” demuestran que no hay límites cuando se quiere salir adelante a pesar de su condición.
Oriel un joven con muchas habilidades a pesar de ser discapacitado busca resaltar el deporte y guiar al los niños y jóvenes de vicios como las drogas que están destruyendo a muchos por falta de orientación.
Este joven hace años decidió formar parte del legado de futbolistas, y asegura que no fue fácil, pero tenía unas ganas inmensas de hacer algo, sobre todo por los niños que necesitan orientación y qué mejor manera que a través del fútbol, un deporte con futuro.
Este emprendedor joven ha demostrado que querer es poder y más cuando se tiene la bendición de Dios, por ello ha decidido entrenar a niños de 7 hasta los 18 años, en diferentes categorías destacadas a nivel nacional e internacional.