Aunque resulta una práctica sumamente peligrosa, a través de los años la puesta sobre las piedras que se ubican en la cima del Volcán Barú, de muchos nombres de personas que han llegado al lugar, resulta algo llamativo para muchos, al punto de hacer cosas intrépidas para que todo el que llegue hasta ese sitio sepa de su visita. Son muchos los lugares donde los que acuden al sector, pintan su nombre, el de sus compañeros o amigos que suben hasta la cima, sin embargo, es la zona pedregosa, donde se ubica una cruz que indica el punto más alto del país, donde la mayoría intenta estampar su firma.
Pero a la vez, este es el lugar más peligroso, donde para poder llegar, quien lo intente tiene que valerse de manilas o equipos especiales que se utilizan para escalar entre las rocas volcánicas.
Una de las personas que trabajan en el mantenimiento de las torres que se encuentra en la cima del Volcán, indicó que durante su permanencia en el lugar ha visto muchos grupos de jóvenes que se ayudan entre sí, para que uno de ellos pinte sus nombres en las piedras.
“Una vez vi uno que no usaba ninguna soga, pero bajó un poco amarrándose de las piedras y pintó su nombre, yo pensaba que se iba a caer, pero no le pasó nada, gracias a Dios” dijo.
Son muchos los nombres, apodos, signos y figuras, que se pueden apreciar en las rocas de la cima del Volcán Barú.