El español Rafael Nadal, número dos del mundo, se convirtió ayer en el último verdugo del estadounidense Andre Agassi en la tercera ronda del torneo de Wimbledon, al eliminar en tres sets y 2 horas y 14 minutos al jugador de Las Vegas por 7-6 (5), 6-2 y 6-4.
El duelo en la "Catedral" selló parte de la historia de este deporte. Antes de arrancar esta edición del torneo, Agassi había anunciado que se retiraría al concluir el Abierto de EEUU y que, por lo tanto, éste sería su último Wimbledon.