No es que el actor escocés Sean Connery se convirtiera en predicador, ni esta imagen forma parte de alguna película.
Es que Connery, al igual que su esposa, les gusta tanto el tenis que no dudaron en irse al Reino Unido a presenciar el partido del torneo de Wimbledon entre el suizo Roger Federer y el alemán Nicolas Kiefer.
El actor es tan fanático al tenis que se animó e hizo una "ola" junto al público.