P: Acabo de descubrir que tengo fibromas. ¿Cuáles son las diferentes opciones para su tratamiento?
R: Los fibromas son tumores no cancerígenos que crecen en el útero. Pueden ser tratados de diferentes maneras. Hace diez años, los médicos con frecuencia consideraban la histerectomía (la extracción quirúrgica del útero) como la primera opción. Pero hoy día, se dispone de opciones menos drásticas, incluyendo medicamentos, operaciones menores y un procedimiento denominado embolización de la arteria uterina (UAE en inglés).
El mejor tratamiento para usted depende en parte de su edad y sus síntomas, así como el tamaño y ubicación de los fibromas. Los fibromas varían en tamaño, desde una pequeña arveja a un gran pomelo en las paredes del útero.
Casi un tercio de todas las mujeres en edad fértil tiene fibromas. Pero estos tumores no necesitan tratamiento a menos que causen síntomas. Un síntoma molesto común es el sangrado excesivo durante la menstruación. Esto puede ser doloroso y podría causar anemia (niveles bajos de glóbulos rojos en el cuerpo). Los fibromas grandes pueden también presionar contra la vejiga o intestinos, causando estreñimiento u orina frecuente. Los fibromas también pueden impedir el embarazo de la mujer.
Si sus síntomas no son muy incómodos, simplemente podría optar por esperar a que sus fibromas crezcan. Después de llegar a la menopausia, es probable que se reduzcan y causen menos problemas. Otra opción son las medicaciones. Una posibilidad es Leuprolide (Lupron), que suprime la cantidad de estrógeno en el cuerpo, creando una menopausia como sofocos, sequedad vaginal y pérdida ósea. Como resultado, no se suele prescribir durante más de seis meses.
Las píldoras anticonceptivas y otros medicamentos basados en hormonas podrían ayudar a controlar el sangrado causado por los fibromas, pero su beneficio en el tratamiento de los fibromas es claro. Algunas mujeres sienten mejorías durante los sangrados abundantes al usar dispositivos intrauterinos que desprenden hormonas. Los medicamentos sin esteroides antiinflamatorios (NSAID en inglés), tal como Advil o Motrin podrían ayudar contra el dolor. Para la anemia causada por el sangrado abundante, los doctores podrían aconsejar a las mujeres consumir más hierro, de alimentos, suplementos o ambos.
Y con respecto a los tratamientos quirúrgicos, una histerectomía elimina completamente los fibromas y sus síntomas. Es una opción razonable para las mujeres que no tienen planes de tener embarazos y no quieren esperar hasta la menopausia para que los síntomas desaparezcan.
Pero para aquellas que quieren mantener su fertilidad, existen otras opciones quirúrgicas. Un procedimiento conocido como miomectomía, extrae únicamente el fibroma o fibromas. La mayoría de los fibromas pueden ser retirados con una miomectomía abdominal tradicional, que requiere un corte horizontal en la parte baja del abdomen. Los fibromas que crecen en la parte interna de la pared del útero pueden ser extraídos con un procedimiento menos invasivo denominado miomectomía por histeroscopia. Con esta técnica, el médico pasa un aparato pequeño adentro del útero a través de la vagina para ver y extraer los fibromas; no hay necesidad de cortar la piel. Otra opción para los fibromas en la superficie externa del útero es la miomectomía larapascópica. Conlleva la introducción de un tubo delgado dentro de la zona pélvica a través de una incisión diminuta cerca del ombligo, permitiendo al cirujano localizar y extraer los fibromas.
Una desventaja de la miomectomía es que los fibromas frecuentemente se reproducen. La investigación sugiere que al menos un cuarto de las mujeres necesita una segunda cirugía a los pocos años de haberse sometido a la primera.
Otro tratamiento para el fibroma es la embolización de la arteria uterina (UAE), que reduce los fibromas al cortar su corriente sanguínea. En este procedimiento, un radiólogo inserta un tubo delgado (catéter) a través de la arteria en la ingle hasta llegar a la arteria uterina. Después toma un rayos X usando un liquido de contraste para ver cómo las arterias alimentan el útero. Después se aplican partículas sintéticas del tamaño de un grano de arena a través del catéter. Las partículas se concentran en los vasos que rodean el fibroma, interrumpiendo el flujo sanguíneo y poco a poco destruyéndolo (véase gráfica correspondiente).
La técnica, que lleva menos de una hora, se considera generalmente segura y efectiva. Raramente (menos de un 1 por ciento) se producen complicaciones en una UAE, pero las que se producen son bastante serias, incluyendo hemorragias, pérdida permanente del periodo, migración de partículas hacia otros tejidos. El tejido de fibroma sobrante podría tener que ser extraído quirúrgicamente si se queda atrapado en el cervix o al salir del cuerpo.
UAE para los fibromas se efectuó por primera vez en 1995. Por lo que no se dispone de datos a largo plazo en sus efectos en cuanto a la fertilidad o embarazos. Aunque las mujeres se han quedado embarazadas después de someterse a un UEA, los expertos dicen que existe muy poca información para asegurar a las mujeres que podrían querer un embarazo. La investigación podría proveer de más respuestas en el futuro. Pero hasta entonces, la miomectomía probablemente sea la mejor opción para las mujeres que necesitan tratamiento de fibroma y que más adelante podrían querer un embarazo.