El presidente Martín Torrijos solicitó la suspensión formal por 90 días de la Ley 17, de reformas a la Caja de Seguro Social (CSS), y se comprometió a enviar mañana a la Asamblea Nacional un proyecto en ese sentido, con el fin de que el país retorne a la tranquilidad.
La decisión del mandatario se produjo luego de recibir ayer la solicitud de suspensión de la ley, de parte de los miembros de la Conferencia Episcopal y el Comité Ecuménico, así como del Consejo de Rectores de Universidades, CoNEP, Asociación de Enfermeras, CONATO, Confederación de Jubilados y Pensionados y de la Asociación de Profesionales de Panamá.
Torrijos pidió a todos los invitados al diálogo que se incorporen y expresen sus puntos de vistas, "ya que a partir de hoy no tienen excusas y que aquel que tiene voluntad cuenta con un camino para sentarse a resolver las diferencias de opiniones o de razones, por la vía del diálogo como se hace dentro de cualquiera democracia".
De acuerdo al mandatario, esta medida de suspensión la adopta a pesar de que su gobierno fue flexible cuando en un principio se comprometió a no reglamentar la ley hasta que el diálogo nacional culminara, "lo cual en la práctica significaba la suspensión de la ley", agregó.
El jefe del Ejecutivo aseguró que con la suspensión de la Ley 17, se busca propiciar el clima de concordia en el país y que dé cabida al inicio del diálogo nacional el próximo martes para mejorar los artículos conflictivos de la norma que reforma la entidad de seguridad social.
"En efecto, el lunes en la mañana llevaré al Consejo de Gabinete un proyecto de ley para suspender la Ley 17, durante 90 días, y de esa manera no puede quedar dudas sobre la intención del gobierno y de su disposición de contribuir a la armonía entre todos los panameños", recalcó.
El gobernante dijo confiar que dentro del plazo acordado el diálogo produzca acuerdos para mejorar la ley y que serán considerados de forma inmediata por la Asamblea. "El país está exigiendo una vuelta a la normalidad y mi deber como Presidente es hacer cuanto esté a mi alcance para lograr dentro de la ley, a todos, el ejercicio de sus derechos constitucionales", recalcó el mandatario.
Torrijos sostuvo que con su decisión "no quiere que quede la duda" que se está abriendo un espacio al diálogo, "no postergando las soluciones de la Caja de Seguro Social que tiene que salvarse", sino que existe una ley suspendida por 90 días que puede ser modificada en cualquiera de sus partes.
El gobernante indicó que su decisión también obedece "al escuchar las voces de los integrantes del diálogo y las voces de miles de panameños que quieren que sus hijos vuelvan a clases, y aquéllos que quieren que vuelva la atención médica, así como los trabajadores y empresarios que quieren volver al trabajo".
El mandatario culminó señalando que "en la tranquilidad ganamos todos los panameños, pero en la inestabilidad, zozobra y la promoción de la violencia todos somos perdedores", por lo que aceptaba formalmente la solicitud de ordenar la suspensión de la Ley 17, de reformas a la entidad de seguridad social.
SOLICITUD PRESENTADA A TORRIJOS
Por su parte, el facilitador Salvador Rodríguez, dijo que durante la primera sesión extraordinaria de los participantes de la mesa del diálogo se acordó unánimemente presentar al presidente Martín Torrijos, una carta a través de la cual se le solicitaba la suspensión de la Ley 17 de 1 de junio de 2005 de reformas a la entidad de la seguridad social.
Rodríguez indicó que la solicitud de los participantes en la mesa del diálogo nacional y de los garantes de la Conferencia Episcopal y el Comité Ecuménico, "es porque se cree en el diálogo, el cual debe atraer a todas las partes y organizaciones de la sociedad, para encontrar la fórmula de dirimir las dificultades.
El facilitador sostuvo que esta solicitud es para que se suspenda por un período de 90 días la Ley 17 a través de la Asamblea Nacional, y que se pueda lograr el clima de tranquilidad y unidad nacional propicios que clama la población panameña y el país entero.
En tanto, el arzobispo de Panamá, monseñor José Dimas Cedeño, dijo pedir y rogar a los grupos y organizaciones huelguistas, entre ellos FRENADESSO, COMENENAL y las agrupaciones de educadores y enfermeras para que se integren al diálogo que es el único camino para lograr el bienestar del país.