El Seguimiento de Cristo y sus Exigencias
El Señor Jesús es muy claro en manifestar las exigencias que implica ser su discípulo. No es imposible, pero requiere una buena cuota de empeño y sacrificio. La opción por Cristo debe abarcar todos los afectos y todas las energías de la persona; por eso debe pasar a un segundo puesto cualquier otro proyecto personal, para configurarse con Cristo y representarlo en el mundo.
Quien recibe a un enviado de Jesús, no quedará sin recompensa, su paga será la misma del enviado. Dios premia la solidaridad, la hospitalidad y la acogida que se dispense a sus profetas y mensajeros con abundantes bendiciones, así como premió la generosidad de la viuda que recibió y hospedó al hombre de Dios, el profeta Elías.
Cada cristiano debe renovar cotidianamente su opción por Cristo, pues se trata de una realidad dinámica que debe cultivarse y afianzarse, para poder vivir a cabalidad sus implicaciones y renuncias. Tomar la propia cruz e ir en pos del Señor para ser dignos de Él. Sentirnos embajadores de Cristo en nuestros ambientes familiares, laborales, estudiantiles, etc.; pero, al mismo tiempo, saber recibir y acoger a los enviados que el Señor nos manda, con la certeza y la esperanza de la recompensa divina prometida a quien recibe y ayuda a los representantes del Maestro Divino.
Tomado de la Revista Vida Pastoral - Sociedad de San Pablo. Dios te Bendice por solidarizarte con la obra Pro-Fe de la Iglesia Católica, en bien de tus hermanos más necesitados