Se puede ser pirómano, y admirado a la vez? En este caso sí. Porque se trata de un personaje muy admirado en Chitré (de los pocos que quedan); por su nombre la inmensa mayoría de los chitreanos no lo conocen; pero sí le hablan de “Loquillo”, todos lo conocen.
Su nombre de pila es Pablo Campodónico. Aunque su apellido es de reconocidos ganaderos y políticos influyentes de la región; Loquillo es humilde, pobre, campechano, conversador y se relega de los problemas que no le atañen.
¿Qué tiene de especial Loquillo?. Aparte de lo descrito arriba, este personaje es el único que cuenta con el permiso de las autoridades para quemar los fuegos artificiales, que es un conjunto de cohetes y otros artificios de fuego que se usan en los regocijos públicos.
La experiencia de Loquillo está patentizada en este oficio por los años que tiene de estar quemando fuegos artificiales. Nos confesó que viene quemando voladores desde que tenía 12 años, actualmente tiene 50.
Por quemar voladores, Loquillo cobra B/.2.00 por cada docena. Nos respondió con la serenidad que lo caracteriza, que jamás ha tenido un accidente con los fuegos artificiales, ni se ha quemado, ni ha quemado a nadie.
Este personaje que hemos presentado hoy, es admirado por los chitreanos; y es que en estas tierras se le admira, y reconoce a la gente humilde, a la gente del pueblo, a los que no le hacen daño a nadie porque aman a su terruño. Estos, como Loquillo, no mienten ni engañan a los demás; por eso son personajes folclóricos y destacados de la comunidad, sin pasados oscuros de señalamientos corrompidos ni infectos. Es cierto que nuestros pueblos necesitan muchos intelectuales; pero también (...) un par de Pablo Campodónico; o sea, de “Loquillos”.