Tal como sucedió en el Mundial Juvenil de Holanda o en la final de Corea - Japón 2002, Brasil derrotó a Alemania, los tiene de hijos y ayer lo volvió a demostrar en la Copa Confederaciones para añadirle una nueva final a su rica historia futbolística.
Lo decía el periodista argentino Jorge Barraza en una de sus columnas en el diario El Universo de Ecuador. "En las demás selecciones hay buenos futbolistas. En Brasil hay estrellas".
Y es que una genialidad del artillero del Inter de Milán, Adriano, acabó con el empate a dos que compartían brasileños y alemanes.
Si bien Alemania controló buena parte del partido, fue Brasil el que resolvió la situación a su favor.
Una vez más pesó el talento y la individualidad de una selección brasileña que se prepara para encarar el próximo año en territorio alemán el mundial de mayores.
Gran ensayo para un equipo que no contó con su principal artillero Ronaldo en este torneo; sin embargo, una constelación de estrellas lideradas por Ronaldinho, Kaká, Adriano y Robinho ya han puesto a la "canarinha" en la final del torneo.
Del duelo Argentina - México de hoy saldrá el otro equipo que disputará la final de la Copa Confederaciones 2005.