Todo parece indicar que los asesinos del profesor José Antonio Herrera Barés, asesinado el pasado jueves, conocían a su víctima desde hace algún tiempo.
La causa de muerte es compatible con estrangulación, según los resultados del protocolo de necropsia realizado el pasado viernes, informó una fuente.
Además, la víctima presentaba múltiples lesiones de arma blanca en uno de sus costados.
De igual forma, se han encontrado elementos que indican que hubo forcejeo entre la víctima y su agresor. Las autoridades se mantienen recabando mayores elementos para determinar con precisión el móvil de este crimen que se produjo el pasado jueves en Tocumen.