La Defensoría del Pueblo, con el auspicio del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), inició recientemente un programa denominado "Tengo derecho a un nombre", dirigido a inscribir, legalizar la identidad y nacionalidad de niños y niñas.
La iniciativa surge por la gran cantidad de menores de la etnia Ngobe Buglé que han nacido en hospitales costarricenses por motivo de la migración anual de sus padres para participar en la cosecha de café en ese país vecino.
Este programa también se aplica en cuatro distritos de Chiriquí, y en la comarca Emberá-Wounaan, en el Darién. Se busca promover el registro de estos menores.