Las Guías de Calobre, la vio nacer el 12 de marzo de 1905, a Gregoria Rodríguez Ríos, hija de Domingo Rodríguez y de María del Carmen Ríos, quienes trabajaban el monte para mantenerse ellos y sus ocho hijos, por lo que quedan vivos algunos de los más chicos y ella que es la mayor.
Ya lleva cumplidos la señora Gregoria, unos 102 años de vida en su tierra natal y ahora en Aguadulce, junto a su hija Tina, nietos y bisnietos.
Ya no se acuerda cuántos años tiene, por lo que a los muchachos que le preguntan su edad les dice que tiene 5 años, comenta entre risas.
Mamá Goya, como se le conoce, era la partera más buscada en Las Guías, por lo que dice que para que las mujeres parieran las apretaba por lo que se ha dado gusto parteando a más de 200 embarazadas.
Cuando los bebés no se encontraban en buena posición para salir, los acomodaba. A mamá Goya, aún la siguen buscando por lo que puede palpar en que lado tienen los pies, la cabeza y los baja cuando se suspenden en el estómago para ubicarlos en donde deben estar.
Ha parteado también a sus hijas, sobrinas y otras vecinas, por lo que sus nietos y sobrinos conocieron el mundo por ella.
Recuerda que una sobrina estaba embarazada y el bebé se le había muerto en el vientre, por lo que a pesar que tenía el niño con la cabeza afuera no salía, mandó a buscar tres plumas de gallina para que se arrodillara sobre ellas saliendo el producto de inmediato.
"Cuando yo parí casi me muero, pero cuando yo me puse a partear no parí más, ya estaba hecha y no había nadie por lo que partié en Gallinaza, Pereque, Mata Palo, Las Guías Abajo, me han ido a buscar", recuerda con su mente lucida a pesar de los años.
COMO PARTEABA
Es madre de tres hijos, un varón y dos mujeres, y quien la ayudó a parir, le enseñó a partear posteriormente.
Dice que el cordón umbilical lo sobaba y después con una navaja calentada con una vela, lo cortaba para luego acomodarla y quemarla con la misma vela y la amarraban con un hilo de coser.
Limpiaba después al bebé con un trapito y los fajaba, para regresar dentro de dos días a limpiarlo y volver a quemarle con la vela la tripita para que esta se cayera.