Los hay en todas partes del mundo, pero pareciera que se han venido a vivir todos a Panamá. ¡En verdad! no es un cuento. Hay personas que dicen ser dueños de grandes conocimientos sólo porque han estudiado un curso especializado en algo o han tomado diplomado X. Mientras mayor sea el título, mayor será la fanfarronería para demostrar que sabe y que es mejor que los otros.
¿Se ha topado con uno de ellos? Probablemente no se dé cuenta cuando lo vea porque son comunes a la vista, pero, a penas usted comienza a trabajar su sistema auditivo, ya lo reconoce de una vez porque lo que dicen es puro "mareo técnico" que al final no significa nada.
Otra manera de descifrarlos es cuando escriben una carta. Al final, después de escribir con "finura", firman con su título académico. Antes colocaban: Atentamente, Licenciado fulano de tal; ahora, escriben: Atentamente, Magíster fulano (a) de tal. La moda de dejar por escrito tu nivel académico comenzó como un boom en Panamá cuando se dispararon los cursos privados para lograr estos títulos rimbombantes. No hay que dudar que sí existen personas inteligentes con muchos conocimientos. Esta gente son los que menos les interesa que los demás sepan sus estudios. Los que hacen más bulla son aquellos que creen en ellos mismos como si fuera dioses. Ellos les gustan que le llamen en la casa Licenciado, licenciado...Su ego es tan grande que no soportan que nadie les llame "señor".
Conocer mucho es muy bueno. La maestra siempre decía: "Lean mucho muchachos". La única manera de explorar el mundo es "comiendo" libros, pero hay un principio que los sabios no conocen y es precisamente el temor de Dios. Si usted antepone a Dios en todo sus pensamientos será un gran ser humano.
Sea como el sabio Salomón. Pida sabiduría a Dios y de seguro triunfará para su gloria y honra.