El príncipe Carlos y su esposa Camila contrajeron matrimonio civil en el ayuntamiento de Windsor.
La pareja saludó brevemente a las miles de personas que les esperaban en la puerta del ayuntamiento antes de dirigirse hacia el castillo de Windsor en un Rolls Royce negro modelo 1962 que perteneció a la Reina Madre.
El príncipe Carlos le entregó a Camila un anillo de boda hecho de oro galés. Desde ese momento, ella adoptó el título de Su Alteza Real, duquesa de Cornualles.