Cientos de personas para huir de los problemas que los agobian, toman decisiones que, en lugar de ayudar, empeoran la situación. Una de esas erróneas decisiones es refugiarse en el alcohol, a tal punto de llegar a la adicción.
El alcoholismo, no es otra cosa que el consumo excesivo de alcohol, y es considerada por expertos en el tema como una enfermedad crónica que puede afectar la salud física, mental, social, familiar y laboral de una persona.
Las personas que padecen alcoholismo son propensas a padecer de alteraciones sexuales, causando disfunción eréctil en los hombre y desaparición de la menstruación en la mujer.
Después de cierto tiempo, aparecen lo que los médicos denominan lagunas mentales o pérdida de memoria. El alcohólico considera el vicio un complemento en su vida.
PRINCIPALES SINTOMAS
Diferentes pueden ser los síntomas, para que usted descubra si tiene en casa o no a un alcohólico. Pero los más comunes son: Necesidad frecuente de alcohol, excusas para beber, deterioro en las relaciones personales, inexplicable mal genio, poco ánimo de alimentarse y las convulsiones o desvanecimiento.
UNA MANO AMIGA
En busca de un testimonio, visitamos grupo de Alcohólicos Anónimos (AA), que es una organización de hombres y mujeres que se ayudan unos a otros para mantener su sobriedad y compartir experiencia de su recuperación.
Son miembros de A.A. cualquier persona que crea tener un problema con la bebida. Para ellos se hacen reuniones de lunes a sábado de 7:00 a 9:00 p.m.
En el grupo de alcohólico encontramos a Fancho, un señor de 59 años, quien nos comentó que en principio comenzó a beber como algo social, hasta que cayó en el alcoholismo. Hoy en día tiene 24 años sin beber. El alcohol no distingue sexo, raza, color, ni edad. Además, no se puede salir del problema de alcoholismo sólo.