El Stuttgart se atravesó ayer en el camino del Schalke hacia el título alemán y lo derrotó por 3-0, lo que le permitió al Bayern Múnich, gracias a su victoria por 2-1 ante el Borussia Monchengladbach, convertirse en líder solitario, con tres puntos de ventaja sobre el equipo de Gelsenkirchen.
La figura del Stuttgart fue el delantero Kevin Kuranyi que tuvo una tarde mágica al marcar los tres goles y poner así fin a la sequía goleadora que venía padeciendo.
La victoria deja al Stuttgart a sólo dos puntos del Schalke y con un partido pendiente en casa contra al Bayern, el 21 de mayo, y con una victoria allí podría terminar terciando en la lucha por el título.
La derrota del Schalke se inició con un error garrafal del defensa brasileño Marcelo Bordón que no acertó a despejar un balón que no presentaba dificultades y dejó a Kuranyi en posición de marcar.
El gol en contra obligó al Schalke a abrirse para atacar y el Stuttgart supo aprovechar los espacios con lo que llegaron los otros goles de Kuranyi.