La escenificación del reino egipcio y la antigua Grecia sirvieron de aposento para la coronación de Libia Esther Espinosa y Lupita Corella, reinas de los carnavales del Caño y La Plaza de Dolega, respectivamente, ante la mirada de cientos de personas que apreciaron los vestuarios que lucían las reinas en su coronación.
Una corona valorada en 3 mil balboas, fue puesta en la cabeza de Lupita, quien era escoltada por un soldado griego, luciendo un traje color dorado que relucía en piedrería, al igual que sus princesas y edecanes que representaban figuras griegas. Por su parte, Libia Esther, deslumbró a sus súbditos con un vestido color rosa que dejaba notar parte de su piel y su bella figura en un escenario de donde llovía burbujas de colores.