Durante el Primer Foro Latinoamericano sobre Higiene Íntima se estableció que entre las principales causas de infecciones femeninas en las mujeres se encuentra la higiene deficiente, falta de transpiración o incluso estrés, aspectos que conducen a un crecimiento exagerado de microorganismos en el tracto genital.
Dentro de las patologías más habituales se encuentran: la cistitis, que es una infección urinaria, que todas las mujeres, en algún momento de su vida, han padecido, gracias a la cercanía anatómica que existe entre la uretra y el recto. El aumento de la frecuencia urinaria acompañada de dolor tipo ardor, son síntomas que deben poner sobre aviso de la presencia de una infección.
Otro problema importante es la vaginosis bacteriana, una alteración de la flora vaginal normal, en donde el crecimiento de los bacilos de Doderlein, encargadas de mantener el pH de la flora vaginal normal están alterados, generalmente producida por el uso prolongado de antibióticos, las alteraciones hormonales, las duchas vaginales, un aseo anal incorrecto o incluso el uso prolongado de protectores.
Por último, tenemos la candidiasis vaginal, una infección causada por un hongo que se multiplica de forma descontrolada, cuando una persona recibe tratamientos hormonales, antibióticos, o padece enfermedades como la diabetes. La humedad es otro factor que favorece el crecimiento y proliferación de esta infección.
Según el Doctor José Antonio Simoes, experto de Sanofi Sventis, una limpieza con agua y gel podría llegar a ser suficiente, pero algunos geles pueden resultar agresivos o irritantes.
Por ello se deben utilizar productos que respeten el pH de esta zona para no alterar el equilibrio vulvovaginal.