El Segundo Tribunal de Justicia otorgó una medida cautelar distinta a la detención preventiva del ciudadano chino Wun Chiu Liu Chen, sindicado por el delito de homicidio en perjuicio del dueño del restaurante Rey Kung, Horacio Lam Chang.
En el fallo del 25 de noviembre de 2010, los magistrados Wilfredo Sáenz y Geneva Aguilar De Ladrón de Guevara revocaron la detención preventiva de Wun Chiu Liu Chen, alias "Ricardo Liu", aplicada por la Fiscalía Tercera Superior, al considerar que se violaron las garantías y reglas al momento de la detención del sindicado.
La Sala considera que la forma y el incumplimiento de garantías, principios y reglas constituye una causal de nulidad, según lo estipula el Código Judicial.
"Por el momento no constan medios probatorios con la consistencia jurídica para aplicar una medida cautelar personal de mayor gravedad", señala el fallo del Tribunal Superior.
El fiscal Tercero Superior, Víctor Barrios, apeló la decisión del Tribunal Superior de otorgar la medida cautelar de no abandonar el territorio nacional, firmar los 15 y los 30 de cada mes.
Los magistrados del Segundo Tribunal hicieron referencia a que ninguna de las personas citadas observaron quién ejecutó el hecho; tampoco tienen conocimiento de enemistad entre el occiso y "Ricardo Liu"; el seguridad que custodiaba el local no vio el rostro del asesino.
"Ricardo Liu" su vinculación con el hecho de sangre; además, dijo que no era enemigo del occiso, aceptó que lo conocía porque ambos estaban dedicados a las actividades de casino en el "Hotel Sheraton", donde operan los amigos del occiso, y tenía deudas pendientes con un casino local porque fue garantía de algunos créditos y no los pagó.
En el expediente consta que se recibió el 3 de octubre pasado una llamada a la División de Homicidios de la Dirección de Investigación Judicial, de una voz de un oriental, que fue recibida por un capitán, donde advertían que "Ricardo" era quien "supuestamente había mandado a matar al señor Horacio Lam chang, porque ambos integran la mafia china, son cabecillas y están dedicados a préstamos de casinos, tráfico de personas y drogas, además, el imputado había amenazado de muerte al señor Lam".
El sindicado aceptó estar dedicado a las actividades como "joncker", una especie de intermediario del casino con los clientes y esos servicios los presta en tres casinos de la localidad.