Olores nauseabundos acompañados de residuos indeseables caracterizan "el manantial" improvisado en La Candelaria, en Tocumen.
Los vecinos, transeúntes y demás se quejan día a día de la "porquería" que se encharca a orillas de la Panamericana.
¿Por qué? Aparentemente culpan a un chinito dueño de un establecimiento, cuya servidumbre desemboca en los hombros de la carretera, donde se han abierto cráteres.
El manantial de aguas negras está ubicado en el cruce de Cabuyita, cerca del centro comercial "La Doña".
Los transeúntes se quejan que hace meses el charco hediondo se ha mantenido en el lugar, pero que la responsabilidad es del chinito, quien debe dar el mantenimiento.
Aducen que es peligroso caminar en las cercanías del paso obligatorio, porque cuando pasan los vehículos, pringan con las aguas negras y sus acompañantes no gratos.
El lugar es un potencial foco de epidemias.