Algunas veces, la naturaleza da signos y avisos por su disconformidad con la depredación humana en los mares.
Unas cien ballenas y delfines murieron varadas en Tasmania (Australia) en las últimas 24 horas, en circunstancias extrañas.
Coincidentemente, en Suecia, delegados de 21 países se reunieron para analizar la derogación de un acuerdo internacional que prohibe la caza de ballenas con fines comerciales, impuesto hace 18 años.
La Comisión Internacional sobre la Caza de Ballenas prohibió la actividad con fines comerciales en 1986. Desde entonces, se ha debatido la adopción de un sistema de control para la caza limitada de ballenas.