Cerca de 500 personas murieron en el norte de Filipinas a causa de las aludes e inundaciones provocadas por una tormenta tropical, según un nuevo balance de las autoridades.
Por lo menos 114 personas murieron en la ciudad de Real, un centenar en Infanta y 92 en General Nakar, tres ciudades de la costa este de la isla Luzón, dijo la secretaria de asuntos sociales, Corazón Soliman. Unas 150 personas están desaparecidas en Real, dijo por su parte una cadena de televisión.
Asimismo, funcionarios de la defensa civil dijeron que unas 30 perecieron en Luzón. Asimismo dijeron que se registraron 19 muertes en la ciudad de Dingalan, 11 en localidades del norte y este de Manila y uno en Vinzons, sobre la península de Bicol.
La cifra de víctimas podría aumentar a medida que los soldados y rescatistas tratan de llegar a las áreas bloqueadas por los desplazamientos de tierra, tras el paso de la depresión tropical Winnie, y en momentos en que el país se preparaba para otra poderosa tormenta.
Las inundaciones se produjeron una semana después de que las tormentas dejaron 160 muertos o desaparecidos.
Winnie se desplazó el martes temprano hacia el Mar de China del Sur, pero otra tormenta más poderosa se dirigía hacia Filipinas. Esta nueva tormenta afectaría el jueves a grandes regiones de la nación y aumentaba su fuerza al acercarse.