A raíz de los desbordes de los ríos en los sectores de Panamá Oeste, primero y Panamá Este, recientemente, los moradores de esas regiones aún están alarmados y temerosos que se repita esa desgracia natural.
Pero para evitar buscar responsables, tenemos que enfrentar cualquier otra catástrofe similar, como es desbordes de ríos, quebradas, derrumbes y erosiones de tierra, como sucedió en San Miguelito, Juan Díaz, Pedregal, la 24 de diciembre, Pacora, Felipillo entre otras regiones de Panamá Este y no solamente en el Residencial Prados del Este, como quieren hacer ver sectores políticos del país.
Soy de opinión que en Prados del Este, los sucesos ocurridos por el desborde del Río Cabra, es mínimo a lo sucedido en Bello Amor y Residencial Nuevo Arraiján y Residencial Vista Alegre en Arraiján por desborde del Río Aguacate, por lo tanto busquemos soluciones y no chivos expiatorios, por desastres naturales que indudablemente por irresponsabilidad de todos nosotros, incluyendo las promotoras de viviendas, bancos hipotecarios, instituciones del Estado y municipales, porque de alguna forma, callamos, conociendo el peligro que acecha a nuestros humildes hermanos, que ayer fueron felices con casas nuevas y hoy temen perder sus familias por las inundaciones, por crecidas y desbordes de ríos y quebradas.
Según la Universidad de las Naciones Unidas, creada en 1973, advierte que mil millones de personas en el mundo, viven en las zonas que serán escenarios de las peores inundaciones de siglo, entre estos los recientes desastres naturales ocurridos en Haití y República Dominicana.
SINAPROC debe tener entre sus proyectos de rescate, crear la Red de Comunicadores en caso de Desastres, con equipo de información. Lo que sucedió en Vista Alegre y Nuevo Arraiján, ahora en San Miguelito, 24 de Diciembre, Pacora, Juan Díaz, entre otros, es para organizarnos, prepararnos y enfrentarnos a los desastres naturales.