Un nuevo y violento terremoto de 6,1 grados en la escala de Richter sacudió el centro de Japón, dejando 20 heridos y sembrando otra vez el pánico entre los que habían vivido el sismo que devastó la región de Niigata el fin de semana pasado.
El terremoto se produjo a las 10:40 de la mañana de ayer. Su epicentro fue ubicado en la comuna de Hirokami, a 200 km al noroeste de la capital y a 10 km bajo tierra.
El terremoto se sintió con fuerza en algunos lugares de Tokio, donde las torres del centro de la ciudad vacilaron durante largos momentos.
Por otro lado, hubo un milagro en medio de tanta tragedia. Un niño de dos años fue rescatado luego de sobrevivir cuatro días sepultado por una avalancha causada por el primer potente sismo del fin de semana.
Los equipos de rescate sacaron también a la madre de Yuta Minagawa, Takako Minagawa, de 39 años, de entre los escombros, pero después se informó que estaba muerta. Su hija, Mayu, de tres años, continúa sepultada.