Estados Unidos fracasó en el respeto de las obligaciones para rechazar la tortura y el comportamiento cruel, inhumano o degradante en el marco de la "guerra contra el terrorismo" lanzada tras los atentados del 11 de septiembre del 2001, dijo Amnistía Internacional.
El grupo dijo que Estados Unidos es culpable de establecer las condiciones para la tortura y el tratamiento cruel al reducir las garantías y fracasar a la hora de responder adecuadamente a las acusaciones de abuso, según Amnistía.