La tenista estadounidense Serena Williams fue eliminada ayer en los octavos de final del Abierto de Linz, luego de presentarse a jugar enferma y donde por momentos apenas pudo levantar su raqueta.
La menor de las hermanas Williams cayó ante la rusa Alina Jidkova, jugadora proveniente de la clasificación previa al torneo austríaco y que se impuso en sets corridos por 7-6 y 6-2.
Es la primera vez en cuatro años y medio que Serena pierde en su debut en un torneo del circuito de la WTA.
La ex número uno del mundo y ganadora de seis títulos en torneos del Grand Slam no se mostró tan afectada en el primer set, pero luego de caer en la definición por "tie-break" comenzó a mostrar los síntomas de su malestar.
Cuando quedó 1-2 con un quiebre de servicio en su contra en el segundo set, Serena pidió asistencia médica.
La tercera preclasificada se quejó de sufrir dolores de cabeza, pero tomó unas pastillas y decidió continuar en la cancha. Sólo pudo ganar otro game antes de quedar eliminada.
"Estoy muy decepcionada, pero me sentía mareada y sin energía", dijo la estadounidense Williams.