La subasta de la pelota con la que el toletero de los Gigantes de San Francisco, Barry Bonds, pegó su jonrón número 700 como profesional, terminó ayer, sobrepasando los 800,000 dólares en valor.
Steve Williams, el aficionado que atrapó la pelota el pasado 17 de septiembre, en el "SBC Park" de la ciudad de la bahía, procedió a la venta de la "polémica" bola.