El presidente del Gran Premio de Fórmula Uno en Australia, Ron Walker, dijo que no negociará con los organizadores de una serie rival planeada por los principales fabricantes de vehículos, diciendo que el concepto está condenado.
GPWC Holdings, que agrupa a los mayores fabricantes de la F1 como BMW, Mercedes, Ferrari y Renault, ha anunciado planes para constituir un circuito separado en el 2008.