La segunda semana de entrenamientos de la selección de Panamá concluyó ayer miércoles. Una semana perdida, improductiva si se puede llamar, ya que los seleccionados que militan en los clubes locales no se pudieron reunir al completo ni un solo día.
Y esto me preocupa de gran manera, ya que una selección que viene de caer de forma estrepitosa en su último partido, no puede parar de entrenar, no lo acepto.
Esta semana jugadores como Gabriel Gómez y Alberto Zapata, fueron los únicos que acudieron al llamado del cuerpo técnico.
Los jugadores tienen compromiso con sus clubes, es cierto, pero también es cierto que tienen compromiso con el país. Al menos si se hubiesen reunido un día por lo menos la situación fuera diferente, pero bueno.
A esperar el lunes, cuando se cumple la tercera semana de entrenamientos antes de enfrentar a El Salvador. Luego de terminadas las semifinales de ANAPROF y jugado el partido de ida de la final, me parece que no debe haber excusas para que los jugadores puedan estar con el combinado nacional.
Se acorta la fecha del partido crucial del 17 de noviembre. ¿cuándo vamos a prepararnos?