ALOCUCIÓN
CON MOTIVO DE LA CELEBRACIÓN
DE LA SEMANA DEL LIBRO
El Maestro de las Juventudes Panameñas, el educador por excelencia, OCTAVIO MÉNDEZ PEREIRA, en su misión educativa, que consideró una obra de renunciamiento, altruismo, bondad y abnegación sin límites, tuvo una visión abarcadora y una fe inquebrantable en el poder de la educación, y dentro de ella, prestó particular atención a la importancia del libro, la lectura y a las bibliotecas.
Por ello, en el año 1926, desde la Secretaría de Instrucción Pública, hoy Ministerio de Educación, creó el Día del Libro. Por su parte, el insigne JOSÉ DANIEL CRESPO, iniciaba la Semana del Libro.
Para el sector educativo, esos acontecimientos están revestidos de una importancia, primordial en la batalla por sacar a todos los habitantes de esta nación de la ignorancia y la mediocridad.
El libro es la fuente más cercana de conocimiento de que dispone el ser humano, es el arma de la razón, puesto que utilizado inteligentemente, nos guía hacia metas concretas, congruentes con nuestras aptitudes y destrezas, en fin, nos permite sentar las bases para llevar una existencia digna y decorosa, toda vez que en este mundo globalizado, la educación es, sin lugar a dudas, el primer requisito para aspirar a una fuente de trabajo satisfactoriamente remunerada.
Cultivemos el hábito de la lectura, no veamos en el libro un castigo a nuestro intelecto, considerémosle sí, un instrumento que nos libra de las ataduras de la impotencia y la inferioridad, es un obsequio de ser mejores y en consecuencia, dejar a nuestra posteridad bienestar material y espiritual.
Lucy Molinar
Ministra de Educación