|
Tras el ataque suicida contra las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York y el derrumbe de estas estructuras, símbolos del poder económico de Estados Unidos, el mundo ha quedado en un completo "shock".
En un mundo de avanzada tecnología, a nadie se le hubiera ocurrido buscar el punto vulnerable del sistema de defensa estadounidense, mediante el secuestro de aviones comerciales y a la vez utilizarlos como un arma efectiva contra grandes objetivos en el territorio del país más poderoso del mundo.
Los ataques hacia esta nación sólo los habíamos visto en el cine de ciencia ficción, pero jamás nos imaginamos que se dieran en la realidad y sobre todo, cuando la humanidad inicia un tercer milenio de civilización occidental.
Los Estados Unidos, que han invertido cantidades extraordinarias de dinero en defensa, parecía ser que nunca sería víctima de un ataque en una forma tan sencilla, pero espectacular como ha ocurrido. ¿Qué puede llevar a un grupo de terroristas a hacer tan desequilibradas acciones contra el país que tiene la mayor capacidad de reacción bélica en el mundo?
Esto nos demuestra que no son los misiles ni la red de protección lo que garantiza la paz, sino el diálogo y los procesos políticos en las regiones. ¿Hasta dónde podrán superar los Estados Unidos este pánico?, porque una vez que se pierde el respeto, le costará mucho restituirlo y tendrá que revisar todos sus sistemas de inteligencia. |