La Terapia de Reemplazo Hormonal (TRH) es una opción para aquellas mujeres que deseen llevar una vida normal después de la Menopausia.
Esta terapia debe incluir recomendaciones para mejorar el estilo de vida de las mujeres que la utilizan. Hablamos de dietas, ejercicios, cero cigarrillos y nada de alcohol.
Entre los principales principio que deben regir la TRH se destacan:
Es un tratamiento individual, de acuerdo con los síntomas y necesidades de prevención, así como la historia personal y familiar de la mujer.
Los beneficios dependerán de qué tan temprano inició el tratamiento.
Las mujeres que experimentan una menopausia prematura o espontánea (antes de los 45 años y, especialmente, antes de los 40), tienen un riesgo mayor de padecer de enfermedades cardiovasculares y osteoporosis. Estas mujeres obtendrían beneficios de la TRH y debería suministrárseles antes de la edad normal de la menopausia.
La TRH se debe utilizar mientras los beneficios superen los riesgos para la salud de la mujer.
Las dosis mínimas pueden preservar la calidad de vida en una gran proporción de mujeres.
La progesterona y algunas progestinas tienen otros efectos benéficos que pueden justificar su uso.
EFECTOS ADVERSOS
Muchas son las mujeres que no se someten a este tratamiento por los llamados efectos adversos. Los estudios sobre los riesgos por su uso se han enfocado principalmente en el cáncer de mama y de endometrio, el tromboembolismo venoso, derrame cerebral y eventos coronarios.
Sin embargo, la relación entre cáncer de mama y la TRH posmenopáusica sigue siendo controversial. No existen estudios determinantes al respecto y, los estudios realizados han sido desestimados recientemente por presentar errores importantes que restan credibilidad a sus resultados. Por otra parte, la eficacia y seguridad de las medicinas alternativas complementarias no han sido demostradas y se necesitan más estudios.