Una discreta y poco ambiciosa República Checa hizo lo justo para empatar con una esforzada Austria que pese a tener más el control de balón se dio de bruces con la barrera de su impericia en el ataque.
Los checos avisaron con dos acciones de Baros, y al minuto 33 Jan Koller los puso en ventaja, pero los austríacos empataron con el juvenil Martin Harnik.