La australiana Leisel Jones se proclamó ayer en Beijing campeona olímpica de los 100 metros braza, en una final en la que batió el récord olímpico de la distancia.
Jones paró el crono en 1: 05.17 para rebajar su propia mejor marca del pasado domingo en las series disputadas en los Juegos Olímpicos de Beijin con 1: 05.64.
Tras la australiana se clasificó la estadounidense Rebecca Soni con 1: 06.73, mientras que la medalla de bronce fue para la austríaca Mirna Jukic, con 1: 07.34.